La numeración de los dientes

La numeración de los dientes es una práctica necesaria entre los profesionales de la odontología, a modo de identificación, referencia y comunicación rápida del nombre de cada diente entre profesionales. Pero como sucede con todo argot profesional, no suele ser de dominio público, y eso abre una brecha comunicativa entre dentista y paciente.

Una de las causas universales del miedo es el desconocimiento. Y cuando se habla de odontología, y concretamente del miedo al dentista, el desconocimiento se vuelve crítico. No solo porque mucha gente acuda al dentista cuando un problema provoca dolor; también porque la ayuda profesional es indispensable para resolverlo, y en ese proceso también intervienen el miedo al coste del tratamiento dental y, a veces, la sospecha de si un tratamiento es realmente necesario.

Entender la numeración de los dientes te permitirá tener una comunicación más clara con tu dentista, y comprender mejor un presupuesto dental antes de aceptarlo. Así, podrás aclarar tus dudas y pedir segundas opiniones con más seguridad.

¿Qué sistemas de numeración de los dientes hay?

El objetivo de contar con una numeración estandarizada universal es el de facilitar el acceso de los pacientes a la información que los afecta directamente. De esta manera, alguien que cambie de ciudad o de país tendría menos dificultades para continuar un tratamiento, o, al menos, contar con una historia clínica que sirva a otros profesionales.

Nomenclatura FDI

Este sistema de numeración de los dientes es sencillo y unívoco. Si la boca de un adulto tiene 32 dientes (8 por cuadrante), y su numeración empieza entre los incisivos, en la llamada línea media, cada diente y a cada cuadrante tendrá un número único.
El primer número indicará el cuadrante, y el segundo, el diente en  ese cuadrante.

  1. Superior derecho
  2. Superior izquierdo
  3. Inferior derecho
  4. Inferior izquierdo

Así, el incisivo superior central derecho será el 1.1, y el izquierdo, el 2.1. Los inferiores serían el 3.1 y el 4.1.
Los cuatro caninos, serían el 1.3, 2.3, 3.3 y 4.3.
Y las muelas del juicio, las 1.8, 2.8, 3.8, y 4.8.

Si un diente ha sido extraído o no ha erupcionado (por ejemplo, una muela del juicio), su numeración no cambia y no es sustituida. Es decir, esta nomenclatura se refiere a la posición de cada diente en una dentadura completa, aunque no lo esté.

La FDI hace lo mismo, pero otorga una numeración distinta a cada cuadrante, siguiendo el esquema de las dentaduras permanentes. Así, los cuadrantes son:

  1. Superior derecho
  2. Superior izquierdo
  3. Inferior derecho
  4. Inferior izquierdo

Con el paso de los años, un mayor número de profesionales y clínicas odontológicas, y una conciencia más grande de la importancia de la salud bucodental, la nomenclatura de la FDI (Federación Dental Internacional) se ha consolidado como standard internacional, y ya es la más utilizada en el mundo. Pero hay otros que siguen vigentes.

Numeración de los dientes

Nomenclatura universal, americana o estadounidense

La llamada nomenclatura universal es un sistema antiguo que todavía utilizan muchos profesionales. La nomenclatura universal empieza en el tercer molar de la arcada superior derecha y termina en el inferior del mismo lado. Es decir, a diferencia de la nomenclatura de la FCI, es consecutiva y da la vuelta a toda la boca.

Sin embargo, está cayendo poco a poco en desuso ante la mayor aceptación de la numeración de los dientes de la FDI y ante la confusión que generan distintas interpretaciones. Por ejemplo, algunos dentistas en Estados Unidos van de derecha a izquierda en la arcada superior, pero de izquierda a derecha en la inferior, mientras otros en Chile vuelven a empezar, de derecha a izquierda, en la arcada inferior.

La nomenclatura universal logra identificar de manera inequívoca a los dientes de leche, otorgándoles letras.

    A = Segundo molar superior derecho
    B = Primer molar superior derecho
    C = Canino superior derecho
    D = Incisivo lateral superior derecho
    E = Incisivo central superior derecho
    F = Incisivo central superior izquierdo
    G = Incisivo lateral superior Izquierdo
    H = Canino superior izquierdo
    I = Primer molar superior izquierdo
    J = Segundo molar superior izquierdo
   

K = Segundo molar inferior izquierdo
L = Primer molar inferior izquierdo
M = Canino inferior izquierdo
N = Incisivo lateral inferior izquierdo
O = Incisivo central inferior izquierdo
P = Incisivo central inferior derecho
Q = Incisivo lateral inferior derecho
R = Canino inferior derecho
S = Primer molar inferior derecho
T = Segundo molar inferior derecho

Sistema Haderup

Si bien también parte de la división de la boca en arcadas y cuadrantes, añade un símbolo + para los dientes del maxilar superior, y un – para los de la mandíbula inferior. La posición de estos símbolos es lo que determina a qué cuadrante corresponde el diente, y antepone un 0 para referirse a los dientes de leche.

El sistema de Haderup ha caído en desuso por la confusión que causaba una doble interpretación, ya que algunos odontólogos utilizaban el símbolo + o – como una posición fija, mientras otros lo hicieron como la línea media. Y, a falta de consenso o aclaración, un mismo número puede referirse a dientes diferentes, con todos los riesgos que ello implica.

Nomenclatura de Palmer

La nomenclatura de Palmer también divide la boca en 4 cuadrantes, aunque no utiliza un número para identificar cada uno de ellos. Más bien, obliga al dentista a especificar el cuadrante, y utiliza números romanos para referirse a los dientes de leche. Su similitud a la nomenclatura de la FDI ha facilitado una sustitución clara y sin grandes confusiones, aunque todavía queden profesionales que la utilizan.

Aclaración sobre niños y dientes de leche.

La dentición temporal de los niños, también llamada decidua o de dientes de leche, cuenta con una nomenclatura específica. ¿Por qué? Por dos razones:
1. La dentición temporal tiene 20 dientes, no 32.
2. Para evitar confusión o malentendidos, cuando los dientes de leche y los definitivos coexisten durante algunos años en su boca.

Reducir distancias

Comprender lo que el dentista dice, el diagnóstico y los tratamientos que propone es crucial para la confianza. Porque el miedo es mal consejero y solo puede agravar las cosas

La Clínica Arte Sano se apoya en los pilares de la confianza, la transparencia y la educación, con el firme objetivo de que los pacientes se sientan tranquilos y tenga la confianza de que han tomado la decisión correcta, tanto para resolver sus problemas dentales como para aprender las técnicas más adecuadas para su salud oral y general.

Sonríe, estás en buenas manos.

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