Desgaste dental: tipos y efectos

Como los huesos, los dientes sufren cambios a medida que envejecen, y pierden algunas de sus increíbles cualidades. Pero el desgaste dental también responde a variables como el ambiente, la alimentación o los hábitos de cada persona. Y puede ser un serio problema si no se detecta a tiempo.

La evolución de nuestros dientes ha seguido un desarrollo carnívoro. Pero en los últimos 10000 años los humanos han convertido los cereales en la base de su alimentación; y en los últimos 200, se ha incorporado los azúcares.

Los cambios en nuestra alimentación y nuestro modo de vida han ido más rápido que la capacidad de nuestro organismo (y nuestros dientes) de adaptarse a ellos. Como explicamos en el artículo sobre los dientes en la historia, exigimos a nuestros dientes unas prestaciones para las que no están preparados. Y eso hace más difícil determinar qué es un desgaste normal.

El desgaste dental y el envejecimiento de los dientes

El desgaste dental es natural e inevitable.

Empieza en el mismo momento en que sale cada diente, porque los dientes erupcionan antes de que la dentina esté totalmente endurecida. El ambiente de la boca es hostil: ácido y expuesto a bacterias, golpes y al empuje otros dientes que, como él, (todavía) no están en su sitio.

Cuando salen, los dientes tienen una inclinación natural que varía a medida que erupcionan los demás.

Microfracturas

Además de los factores físicos y químicos, los dientes también sufren microfracturas a medida que envejecen. Estas se deben, por un lado, a pequeños golpes y cambios térmicos, pero mayoritariamente a sobrecargas como el bruxismo.

Cambios en la composición del esmalte y la dentina

El esmalte y la dentina son, por este orden, los materiales más duros del cuerpo humano. Pero a medida que pasa el tiempo, el esmalte se vuelve más duro y menos maleable. Aunque esto está inicialmente destinado a facilitar que cada diente se adapte al contacto que tendrá con los otros, los dientes están en constante movimiento, y los puntos de fricción cambian en cada persona y en función de factores subjetivos.

Tipos de desgaste dental

El desgaste dental puede ser fisiológico o patológico. Normalmente tiene un poco de los dos. La línea que los separa es muy fina, ya que intervienen muchos factores subjetivos como el tipo de esmalte, el tipo de mordida, los hábitos, la alimentación, la potencia muscular, y otros procesos patológicos que pueden aumentar el desgaste dental y requerir atención odontológica.

Atrición

Se llama atrición al desgaste producido por el contacto entre los dientes al masticar. Esto, sin embargo, no es tan normal como suena. La atrición puede estar relacionada con la edad y el desgaste lento y acumulado del esmalte, que acaba exponiendo a la dentina y causando una pulpitis irreversible.

Abrasión

La abrasión es el desgaste dentario causado por elementos externos no relacionados con la alimentación o por el contacto normal entre los dientes. Las hay ligeras e imperceptibles, como la que puede producir el cepillado dental, o graves.

Erosión

De la misma manera en que el viento erosiona montañas, los dientes pierden tejidos duros por procesos químicos en los que no intervienen las bacterias.

La dieta y los hábitos alimentarios juegan aquí un papel crucial por varias razones. Primero, porque los alimentos ricos en azúcares pueden reducir el esmalte y facilitar la aparición de caries. Pero en segundo lugar, porque los trastornos alimentarios pueden provocar desequilibrios graves en el ambiente dentro de la boca.

Abfracción

Más relacionada con la maloclusión y el contacto diente con diente, la abfracción se produce cuando hay una sobrecarga sostenida que acaba provocando la fatiga en un punto alejado del punto de contacto. El resultado es que la fuerza de la mordida queda mal distribuida, y comprime una parte del diente, cuyo esmalte cede poco a poco.

Puede además guardar relación con dolores o anomalías de tipo cervical, y por eso es uno de los mejores ejemplos de la importancia de arreglar una mala mordida.

¿Cómo reducir el desgaste dental?

Depende de la causa.

  • Utiliza cepillos de cerdas suaves si no tienes indicación clara de usar de cerdas gruesas. De hecho, el cepillado solo sirve para limpiar la superficie y los tejidos, y para retirar restos de comida se debería usar siempre hilo dental.
  • Los casos de bruxismo pueden optar por férulas de descarga o por el ácido hialurónico, que relaja los músculos maseteros.
  • Evitar los alimentos ácidos azucarados a deshoras. En su defecto, asegúrate de lavarte los dientes después, para evitar la proliferación de bacterias nocivas.
  • No uses los dientes para lo que no sirven. Suena obvio, pero hemos visto a gente temeraria que abre almendras o botellas con los dientes. Aunque no haya fracturas inmediatas o visibles, la fuerte presión que se ejerce es una seria amenaza para la salud del diente.

Resumiendo

El desgaste dental es un proceso natural e inevitable que afecta a cada persona de forma diferente según sus hábitos y las características físicas de su boca.
La prevención es la clave para evitar que derive en problemas más graves, aunque para ello hay que estar informado. La educación es uno de los pilares de la filosofía Arte Sano, y estamos seguros de que podemos ayudarte a conocer en qué estado están tus dientes.

Sonríe, estás en buenas manos.

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